Notas breves: El “MilletGate” salpica al soberanismo liberal

630554 euros destinados a Fundación Trias Fargas vinculada a CDC y 72000 euros para pagar las deudas del desaparecido PI, en un fraude de mas de 10 millones de euros.

Millet acumulaba 60 cargos y distinciones.
La auditoría eleva a más de 10 millones la estafa de Millet al Palau
Millet utilizó un centenar de cuentas para desviar fondos
La donación de Millet a Colom superó el límite para los partidos
Puig admite que la Fundación Trias Fargas recibió 630.554 euros
Joan J. Queralt: ‘Tsunami en el oasis catalán’

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5 Responses to Notas breves: El “MilletGate” salpica al soberanismo liberal

  1. Amei dice:

    El affaire Millet: ¿corrupción a la catalana?
    Albert Recio
    https://altersocialismo.wordpress.com/2009/10/07/1269/

  2. Amei dice:

    El caso Millet o el ocaso de la burguesía catalana tradicional
    Manel García Biel
    http://www.nuevatribuna.es/noticia.asp?ref=17724

    Hoy con la explosión del caso Millet, un prohombre que antepuso su lucro personal al desarrollo de la propia institución que presidía a la que descapitalizó a la vez que impedía cumplir su función de vanguardia en el campo musical, puede iniciarse un necesario tránsito en la sociedad catalana. Esperemos que se dé la necesaria depuración de unos elementos, hoy parasitarios, que ya no tienen nada que ver con sus antecedentes que dieron, en su época, momentos de esplendor a Catalunya.
    NUEVATRIBUNA.ES – 6.10.2009

    El caso de Félix Millet, Presidente del “Orfeó Català” y del Patronato del “Palau de la Música Catalana”, instituciones que concentran las esencias de Catalunya, sacude estos días la sociedad catalana.

    Félix Millet, considerado un prócer cultural, un “señor de Barcelona”, representante de una casta social que ha dirigido la vida social y cultural de Catalunya durante decenios, es en realidad un ladrón confeso, que ha venido expoliando durante años las cuentas del “Palau “ y del “Orfeó” en beneficio propio. Hasta el momento, y aún no ha finalizado la investigación, parece haber sustraído más de 15 millones de euros.

    El caso día a día se complica más, y ahora ya salpica a individuos y entidades situados en la órbita convergente. Así Angel Colom, hoy dirigente convergente y antiguo líder del efímero Partit per la Independencia, junto con Pilar Rahola, recibió una subvención de unos 25 millones de pesetas. Asimismo, la Fundación Trias Fargas de CDC también recibió en los últimos años subvenciones por un valor de 600.000 euros. A pesar de los intentos de Convergencia de restarle importancia al tema, ¿cómo se explica que una entidad cultural, que recibe financiación pública y privada, se dedique a subvencionar a actores políticos?

    Hasta aquí la historia que aún no ha finalizado y que puede ampliarse en los próximos días y semanas. Por cierto, Félix Millet aún no ha sido llamado por el juez, ni se le ha aplicado ninguna diligencia ni medida cautelar, pese a ser ladrón confeso. Así va la justicia, pero éste seria tema de otro análisis.

    El caso Millet es un ejemplo paradigmático del ocaso de una cierta burguesía catalana que ha dominado el panorama catalán a lo largo del siglo XX. Es la burguesía, culta y catalanista, que a partir de mediados del siglo XIX dio un impulso económico, cultural y social a Catalunya que culminó, a nivel cultural, con la etapa del Modernismo, y que tuvo su expresión política en Cambó y la Lliga Regionalista. Fue ésta la clase burguesa que ejerció una amplia hegemonía en Catalunya hasta el advenimiento de la República. Fue la burguesía que tuvo el mérito de conducir a un renacimiento de la economía, pero también de la cultura catalana y se convirtió en un ejemplo y motor para el conjunto de España.

    Es una burguesía que inicia su declive con el advenimiento de la República y sobre todo con la radicalización de ésta a partir del año 1936. En el plano puramente partidario, la Lliga de Cambó es ampliamente superada en Catalunya por la ERC de Macià y Companys. Por otra parte esta burguesía contempla con temor la pujanza del movimiento obrero en Catalunya. Todo ello comportó que una parte importante de ellos vean con simpatía el alzamiento de Franco y que muchos de ellos se pasen a su bando dando lugar a los llamados “catalanes de Burgos”.

    Durante el franquismo, esta burguesía catalana pierde impulso, si bien va ocupando espacios en los ámbitos de las instituciones culturales y sociales que quedan. Una parte de ella conserva un cierto acervo catalanista, mientras otra claramente se adhiere al nuevo régimen y hasta se convierte en la que podríamos denominar “la burguesía catalana que habla en castellano porque es más fino”.

    A partir de mediados de finales de los 60, la vida social y política de Catalunya tiene un nuevo renacimiento, pero que ya no nace de la mano de burguesía catalana tradicional, sino que tiene un claro componente popular, especialmente ligado a la hegemonía de la resistencia centrada en el PSUC, los nuevos movimientos culturales, la nova cançó, los intelectuales, el mundo de la cultura está plena y mayoritariamente vinculada a la iniciativa resistencial, impulsada y dirigida por los comunistas catalanes, alrededor del movimiento unitario que culminó en la Asamblea de Catalunya.

    En este momento la tradicional burguesía catalana había perdido toda su capacidad de impulso y renovación. Durante la época democrática encuentra su hueco en el espacio del pujolismo, que aparece como la única opción capaz de cerrar el paso a una izquierda hegemónica en Catalunya al inicio de la democracia. Y es así que se convierte en la denominada “sociedad civil” convergente. Los descendientes de una burguesía otrora dinámica se dedican a ocupar las parcelas de poder cultural y social de la sociedad catalana como son el Círculo del Liceo, el Barça, la Caixa, o el Palau entre otras. Como decía el propio Félix Millet “ somos cuatrocientos que nos encontramos en todos los sitios de poder”.

    La burguesía tradicional catalana vinculada ahora al pujolismo, cada vez aporta menos al impulso económico. Finalmente con la llegada del predominio del “tocho” (ladrillo) la mayoría de ellos abandona sus empresas en beneficio de la especulación inmobiliaria, abandonando la economía productiva por la especulativa. Mientras la mayoría de los nuevos impulsores de la economía privada catalana, los Lara (Planeta), Andic (Mango), Roures (Mediapro), Núñez, o López (Hotusa) poco o nada tienen que ver aquella burguesía hoy ya obsoleta.

    Hoy con la explosión del caso Millet, un prohombre que antepuso su lucro personal al desarrollo de la propia institución que presidía a la que descapitalizó a la vez que impedía cumplir su función de vanguardia en el campo musical, puede iniciarse un necesario tránsito en la sociedad catalana. Esperemos que se dé la necesaria depuración de unos elementos, hoy parasitarios, que ya no tienen nada que ver con sus antecedentes que dieron, en su época, momentos de esplendor a Catalunya.

    Como dice el tradicional refrán catalán: “la primera generación crea, la segunda mantiene y la tercera dilapida ”. Es evidente que estamos ya en la hora de la tercera generación de la que fue en su tiempo una burguesía dinámica y emergente, y que hoy es un triste y decadente reflejo del lo que fue un día.

  3. Amei dice:

    El caso Millet
    Salvador López Arnal
    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92269

    El caso-escándalo Millet ha agitado las aparentemente apacibles aguas del (mal) denominado oasis catalán1. No sabemos cuando durarán las turbulencias. Es posible que su duración sea breve y que nada cambie para que todo continúe igual. El asunto tiene una curiosa derivada familiar que nos retrotrae a los años sesenta del pasado siglo.

    Lo sucedido, lo que está sucediendo, enseña, y mucho, sobre las maneras y comportamientos de las clases patricias catalanas, sobre su ininterrumpida ocupación de un poderoso lugar en el mundo y sobre la subordinación a sus intereses y cosmovisión político-existencial de la mayoría de administraciones públicas y fuerzas políticas catalanas (y no sólo catalanas desde luego).

    Lo esencial del caso-escándalo: en junio del 2009 la fiscalía de Barcelona ya había presentado una querella por apropiación indebida y falsedad contra Félix Millet i Tusell y tres responsables y directivos más de la Fundación del Palau de la Música catalana. A finales de julio de 2009 Millet se vio implicado en una investigación de la fiscalía barcelonesa en la que se intentó aclarar un “presunto” desvío de 2.000.000 de euros durante los años 2003 y 2004 por parte de la Asociación Orfeó Català-Palau de la Música, cuyo patronato era presidido por él. El 28 de julio de 2009 Millet fue destituido de su cargo y dos días más tarde, el 31 de julio, él mismo cesó de su presidencia en la Bankpime, el Banco de la pequeña y mediana empresa.

    El propio Millet, aconsejado por sus abogados, ha reconocido el desvío de fondos para sus cuentas y patrimonio personal-familiar. Se habla de entre 3 y 10 millones de euros2. Millet ha confesado haber desviado para su propio beneficio personal al menos 3,3 millones de euros, que destinó, entre otros usos, a reformar inmuebles de su propiedad en Barcelona y l’Ametlla y a pagar viajes turísticos a su propia familia (Maldivas, Dubai). Además, claro está, de sus propios honorarios de más de 1,5 millones de euros. Millet también ha confesado, cosa que ha levantado algún escándalo entre sectores implicados, que pagó comisiones y que contrató “pagando en negro”.

    ¿Y quién es este Félix Millet? Fèlix Millet i Tusell nació en Barcelona el 8 de diciembre de 19353. Empresario catalán es hijo de Fèlix Millet i Maristany, al que posteriormente me referiré. Fue en 1974 cuando Millet i Rusell, junto con Josep Trias de Bes i Joaquim Molins i Amat (otros dos grandes nombres de las grandes familias catalanas, netamente vinculados a la derecha conservadora del país en sus diferentes ramas y versiones), ingresó en la empresa inmobiliaria Renta Catalana, dirigida por los hermanos Ignasi y Antoni Maria Baquer i Miró. Hasta fechas muy recientes, como se apuntó, Millet ha sido presidente de la “Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana”, por él mismo fundada en 1990. Dinamitó durante su presidencia, se dijo en la prensa, las actividades del Palau ofreciendo becas y renovando el edificio que ha sido declarado por la UNESCO “Patrimonio de la Humanidad”.

    El 6 de mayo de 1983, junto con Ignasi Baquer, uno de los dos hermanos “rentistas”, y Eduardo Guillén Ulloa, Félix Millet estuvo dos semanas en presión preventiva por un delito de estafa en relación a Renta Inmobiliaria. Un año después, la Audiencia de Barcelona lo condeno a dos meses de cárcel y a 30.000 pesetas de multa “por un delito de imprudencia que facilitó un delito de falsedad”. Ni que decir tiene que todo eso no impidió su posterior carrera institucional ni los premios conseguidos.

    El 7 de julio de 1999 recibió la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya presidida por Jordi Pujol. En 2006 fue nombrado “President de l’Agrupació arrambla” por el consistorio municipal barcelonés y un año más tarde de Bankjoprimer. No fueron los únicos premios que recibió: en 1981 se le concedió la “Corbata de Isabel la Católica” como Presidente de l’Orfeó Català; el 10 de diciembre de 1998 le fue concedida la “Llave” de Barcelona, además de ser distinguido como un “Senyor de Barcelona” en 2004, con la Cruz de Oro por la AEFE (Agrupación Española de Fomento Europeo) en 2008 y ser distinguido como “Conciudadano que nos honra” el 9 de julio de 2008. Nada más y nada menos: obsérvese la paradoja “conciudadano que nos honra” a un desfalcador de bienes: digámoslo sin eufemismo, a un chorizo de alto standing.

    En 2006 fue nombrado vicepresidente tercero de la Fundación FC Barcelona, cargo del que acabar de dimitir a raíz del escándalo de l’Orfeó Català. Es también miembro de la Fundación Pau Casals. No son sus únicos cargos. He aquí una breve lista que traiciona fuertemente su currículum: Presidente de la Fundació Esmen (1992), Vicepresidente de la Societat del Gran Teatre del Liceu (1980), Presidente del Consell Editorial de Revista Musical Catalana (1984), Presidente de l’Agrupació Mútua del Comerç i la Indústria, MARPF (2006), Presidente d’AMCI HABITAT (2007), Presidente d’AMCI REHABILITACIÓ, SL, Presidente d’AMSYR AGRUPACIÓ SEGUROS Y REASEGUROS, SA, Vocal de DINAMITA CAPITAL PILLADO SCR, SA, Presidente de GRUPO MGO, SA, Presidente de SANITARIA MÉDICO QUIRÚRGICA DE SEGUROS, SA, Presidente de SEGUROS LATINA, SA, Presidente de TRANSPORT SANITARI DE CATALUNYA, SL, mimbro de la Fundació Pau Casals, miembro de la Fundació Güell, miembro de la Fundación Bayer, miembro del Consell Assessor Institut Catalunya Futur, vicepresidente de Honor de l’Associació Amics de Lluís Domènech i Montaner y así siguiendo. Largo etcétera, no es retórica.

    Dato básico que enseña sobre los vértices políticos, dobles o triples si es necesario, de la gran burguesía catalana: en 2003, Fèlix Millet se incorporó al patronato del “Institut Catalunya Futur”, sección catalana de la aznarista Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). Ese mismo año, sorpresas nos da la vida, la Fundación Orfeó Català recibió un incremento de 3.000.000 de euros del Ministerio de Cultura del gobierno central que entonces presidía uno de los componentes del belicoso trío o cuarteto de las Azores.

    Un breve apunte sobre su padre que ayuda a completar el cuadro. Es cierto que todo esto no está en los genes pero las tradiciones familiares, a veces, sólo a veces, son dignas de tenerse en cuenta. Imprimen carácter, modos de actuación y enseñan finalidades.

    Como su hijo, también Fèlix Millet i Maristany (1903-1967) presidió el Palau de la Música Catalana. En su juventud había participado en la fundación de la “Federació de Joves Cristians de Catalunya” y había colaborado en el diario El Mati. En los años cuarenta, fue presidente del consejo de administración del que luego sería Banco Popular Español, sirviendo, según Jesús Ynfante, como “cabeza de puente de la penetración y control de este banco por el Opus Dei”. Fue presidente del Orfeó Català durante más de 15 años y en la década de los 60 fue fundador y presidente de Òmnium Cultural. También fue presidente ejecutivo de la Compañía Hispano-Americana de Seguros y Reaseguros, de la Compañía Marroquí de Seguros Generales, de la Compañía Agrícola Industrial de Fernando Poo (CAIFER), de Ediciones y Publicaciones SPES, etc, y consejero de las entidades Sociedad Catalana de Estudios y Inversiones, de Le Continent, de Alianza Securitas de Roma, de Comercial Frutera, de Barinco, de Mann-Rutter d’Espanya y del Comité européen de cooperation avec l’Amérique Latine.

    Como en el caso anterior, el currículum resumido empobrece, y mucho, el largo historial del patricio.

    Pues bien, el 24 de enero de 1966, cuando era miembro del comité ejecutivo del PSUC, Manuel Sacristán (1925-1985) envió una nota –firmada como “Ricardo” uno de sus nombres clandestinos- a la dirección del PSUC4. Dada cuenta de una reunión que se había celebrado a principios de año.

    Cuenta en su escrito Sacristán que los días 8 y 9 de enero de 1966, dos semanas antes de la redacción de la nota, se habían reunido en L’Ametlla del Vallès, una población cercana a Barcelona, un grupo de intelectuales catalanes convocados por lo que podría denominarse “el secretariado cultural del Omnium”. El pretexto fue estudiar los problemas que planteaba la difusión de la cultura catalana

    La reuniones, señalaba el autor de “Panfletos y materiales”, se extendieron desde el sábado por la mañana hasta el domingo al mediodía, y se terminó “con un almuerzo de faisán regalado por un industrial catalán que se dedica al “deporte” de su cría”. A la hora de los postres y con el euforia de la bebida, los asistentes –empresarios convocantes e intelectuales convocados- jugaron a “elecciones libres”: depositaron su voto como si se tratara de unos comicios generales. Resultado de las votaciones: la democracia-cristiana obtuvo 9 votos, el PSUC 8, Esquerra y Socialistas 4 cada uno, y otros partidos menores, que Sacristán no cita, 1 o 2.

    Recuerda Sacristán oportunamente que había que tener en cuenta “que las distintas organizaciones fueron denominadas de una forma más o menos vaga, salvo en el caso del PSUC, en el que la elección se hizo sobre siglas concretas”. Al conocer los resultados, apunta Sacristán con sorna, el Sr. Carulla de Gallina Blanca expresó que si resultado se ajustaba a la realidad habría que tomar el barco inmediatamente e irse a Ginebra.

    La dirección de la reunión y cabezas visibles fueron Josep Benet5 y Jordi Pujol con Triadú6. Inicialmente se presentaban dos temas de discusión: los problemas que planteaba la difusión de la cultura catalana en el exterior, comunicación defendida por Josep Mª Castellet, C Pellicer, Joaquim Molas y Ricard Salvat; y, en segundo lugar, un escrito sobre la difusión de la cultura catalana en Cataluña, presentada por Josep. Benet.

    Sacristán señala que “la lista de intelectuales invitados, comprendía en general a lo que podríamos llamar, en el campo de la creación cultural, intelectuales de izquierdas políticamente no comprometidos: J. M. Castellet, Oriol Bohigas, Jordi Carbonell, R. Salvat, J. Molas, S. Espriu7, C. Pellicer”. Todos ellos habían quedado prácticamente al margen en la dirección y creación del Òmnium Cultural en su primera fase.

    En el balance de la reunión apunta Sacristán:

    Parece ser que en general el curso de la discusión aportó poco a nada de nuevo, pero en el curso de la misma se intensificó la aproximación en las relaciones personales, formulándose repetidamente los deseos y las posibilidades que el grupo promotor tenía, en el sentido de favorecer y estimular la creación cultural. Así, aunque sin concretar, se habló de ofrecer puestos de trabajo de medio día y bien remunerados, en empresas que el grupo financiero8 domina, para aquellos intelectuales que precisasen solucionar su situación económica

    Por la mañana del domingo se habló de la necesidad de sacar unas conclusiones que fuesen base para una relación de trabajo futuro, así se llegó a establecer la preparación de un libro sobre historia de la cultura catalana, que el grupo financiero se compromete a publicar incluso en Francia e Inglaterra y que dirigiría J. Molas; también se abrió la posibilidad de ayuda económica para un grupo que integrado por Castellet, Benet, Bohigas, Pellicer y un abogado de Vilafranca, siguiese estudiando los problemas de la difusión de la cultura catalana. Otro grupo (Piñol y Verdura entre los componentes), trataría de los problemas editoriales en relación con esta misma difusión. Por último, se decidió una planificación de las ayudas económicas, que hicieron público que en el momento actual sobrepasa los dos millones [de pesetas] anules, y el estudio de un posible incremento de las recaudaciones destinadas a fines culturales.
    A la reunión de la Ametlla no fue invitado, remarca Sacristán, ningún intelectual “de los conocidamente organizados” tanto del PSUC9 como del MSC, los socialistas de Raventós. Según parece se llegó a dar conocimiento de la reunión al mismísimo Josep Tarradellas10.

    Las reuniones contaron con la presencia de la representación de Banca Catalana (Jordi Pujol)11 y del Banco Industrial de Cataluña (Raimon Carrasco12). Ortínez, el posterior consejero de Tarradellas, y Durán Farell, el del Gas Natural, se vieron imposibilitados de estar presentes y mandaron cartas de adhesión y representantes (el economista Sardà entre otros). También estuvieron, como se indicó, varios industriales catalanes como Carulla de Gallina Blanca13.

    ¿Se imaginan donde tuvieron lugar las reuniones de aquellos primeros días de 1966? Imaginan bien. Efectivamente, el encuentro tuvo lugar en la casa de Félix Millet i Maristany en l’Ametlla. ¿Quién habló del discreto encanto de la burguesía? ¿Quién sostuvo que la sombra del poder real no es alargada? Ni han tenido que salir con barcos de urgencia hacia Ginebra ni sus poderosas sagas están dispuestas a abandonar el mando en plaza de un territorio que consideran plaza en propiedad. Sea cual sea –insisto: sea cual sea- el procedimiento que sea necesario utilizar.

    Ni que decir tiene que no hay progreso poliético en esas sagas ni estas tradiciones ni en estas historias. Más bien un regressus. Todo lo sólido se desvanece en al aire.

    Notas:

    1 El espionaje de los vicepresidentes del Barça también es otro asunto a tener en cuenta desde luego. Procedimientos y lucha por el poder en el casi Consejo de Administración de la casa común de la gran burguesía catalana. Dejemos el tema para otra ocasión

    2 De hecho, según se ha sabido posteriormente, el Síndico de Cuentas catalán de la Generalitat ya encontró anomalías en la gestión de 2002, dando cuenta de ellas a través de informes a las Administraciones responsables, entre ellas –aunque no sólo-, la conselleria de Cultura de la Generalitat, entonces dirigida por CiU.

    3 Tomo los datos básicos de la Wikipedia en catalán y de artículos de prensa de estos días.

    4 Tomo la información de uno de los anexos de la tesis doctoral de Miguel Manzanera Salavert, Teoría y práctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacristán, UNED, 1993, dirigida por José Mª Ripalda, pp. 787-789.

    5 Dirigente democristiano recientemente fallecido, Josep Benet fue tiempo después un político antifranquista muy próximo al PSUC en algunos períodos. En los años ochenta, el Partido presentó una moción de censura contra el president Jordi Pujol. Fue Benet el candidato presentado por el PSUC a la presidencia. Sin embargo, en carta pública, poco antes de su fallecimiento, Benet recomendó el voto a J. A. Duran i Lleida, de Convergencia i Unió, en las elecciones legislativas españolas de 2008.

    6 Joan Triadú i Font (1921, Ribes de Fresser) estudió filología clásica en la Universidad de Barcelona, siendo profesor de catalán en la Universidad de Liverpool entre 1948 y 1950. En 1982 fue galardonado con la Creu de Sant Jordi, la misma que recibió años más tarde Millet; en 1992 con el Premio de Honor de las Letras Catalanas, y en 2001 con la Medalla de Oro de la Generalidad de Cataluña.

    7 El 16 de octubre de 1965, poco después de que Sacristán fuera expulsado de la Universidad barcelonesa, el gran poeta y autor teatral Salvador Espriu le escribió una carta en la que manifestaba su solidaridad en los términos siguientes:

    Dr. Manuel Sacristán.

    Mi querido y admirado amigo:

    Acabo de enterarme del inaudito e incalificable atropello de las autoridades académico-ministeriales contra Usted. No comentaré, porque no vale la pena, un acto tan arbitrario como estúpido. Le ruego acepte la renovada expresión de mi amistad y le recuerdo que me tiene, para cuando necesite, a su entera disposición.

    Reciba un cordial abrazo de su afmo. Espriu

    8 Es decir, Banca Catalana y Banco Industrial de Cataluña.

    9 Desconozco la fuente de información de Sacristán, pero es probable que fuera algunos de “los compañeros de viaje” del PSUC en aquel entonces: R. Salvat, J. M. Castellet, A, Cirici I Pellicer, acaso el propio J. Benet, etc.

    10 Josep Tarradellas, el presidente de la Generalitat en el exilio y presidente de la Generalitat provisional tras sus acuerdos con Adolfo Suárez, primer ministro de la Monarquía juancarlista desde 1977 hasta 1981.

    11 Jordi Pujol, el presidente de la Generalitat durante dos décadas, fue presidente de Banca Catalana tras el fallecimiento de su padre Florenci Pujol.

    12 Raimon Carrasco, hijo del dirigente democristiano asesinado por el franquismo Carrasco i Formiguera, fue años más tarde director general de Banca Catalana.

    13 Lluís Carulla i Canals (1904-1990) fundó Gallina Blanca en 1937, en plena Guerra civil española, con el nombre de Gallina de Oro. Años más tarde, participaría en la fundación del Òmnium Cultural.

  4. LA LIBERTAD DE FÉLIX MILLET.

    Rafael del Barco Carreras

    Se cumple de nuevo el inexorable tópico barcelonés de que cuando estalla un escándalo o corrupción con fondos públicos, casi públicos o parecidos, y siempre por miles de millones, se inicia la segunda parte de la corrupción, LA JUDICIAL. Es matemático. Por los mismos días detienen a 20 chorizos robando pisos, total del botín 50.000 €, los veinte a la cárcel. Cada día a docenas.

    Pero es evidente, que si desde hace años se sabía y callaba, es porque Millet repartía, o sea, que se debería detener a VEINTE, mínimo, de sus beneficiados, para que las gargantas profundas cantaran la intemerata. Sospechoso que se le suelte, y no se procese a nadie más. Por el momento los anónimos (beneficiados la mayoría de las veces) solo añaden la gracia de sus aficiones puteriles, sus refinados gustos líricos, y alguna cuenta en Suiza.

    30 AÑOS, cifra clave, Millet se hace cargo del Palau, adornado por su mítico abuelo, o tío abuelo, para el caso lo mismo. Se reafirma que la Transición barrió cargos franquistas a favor de aparentes luchadores contra la Dictadura, magnificando la corrupción existente. Había y hay los mismos controles de los que el ex fiscal vitalicio, comunista servidor del franquismo, José María Mena (o su igual Villarejo) se rasga las vestiduras porque dice no comprender cómo fallaron. Él fue uno de esos controles en tantos de los casos de corrupción en Barcelona que debería callarse y disfrutar de su retiro. Pero chupar de su Tele y Prensa es adictivo.

    Ya no interesa ni siquiera cuanto se llevó, y no solo del Palau, Mutua o Banco, que a tenor de su conocida riqueza, la parte del iceberg que siempre asoma, fue mucho, sino para quienes… y están por acción y omisión TODOS sus 400…!hasta en LA CAIXA y el BARSA se sienta! Un cómodo vocal, fácil firmón, pero no entiendo lo de compaginar a la Caballé y los gritos del Camp Nou. París bien vale una misa.

    Y con la Justicia en juego, la Prensa Progre de Barcelona reconduce a sus oponentes al centro del desfalco, obviando los nombres socialistas del comité y asamblea, y en la Generalitat y Ayuntamiento… y participaron, pues de lo contrario esos controles hubieran funcionado. Aparece con un pellizquillo Ana Balletbó, de la que interesaría investigar, pues material sobre sus “beneficios socialistas” se encuentra por Internet. O los Ribó-Garicano, que entre comunistas y burgueses de pro, la familia se escabulle. En cuanto a Colom (oportunista de la Independencia) obliga al irritado Artur Más al puro ditirambo con lo de Banca Catalana.

    Me invitaron al debate que TV3 montó el miércoles 21-10 sobre el tema. Me negué con la tontería de que acudiría a un careo con NARCÍS SERRA, de la Asamblea del Palau, uno de sus muchos sillones no retribuido, ¿o sí? Es extraño que el banquero Millet mantuviera cuentas en la Caixa de Cataluña. Ilusión imposible un careo con mi acusador. Descarté cualquier participación en la Tele Única, al igual que le contesté a Canal Catalá en un monográfico sobre Serra, pero sin su presencia. Me temí otra encerrona, lo comenté. Me halagan demostrando y afirmando que me leen en Internet, y les añadí que por triste experiencia presumo que jamás volveré a entrevistarme con un periodista a sueldo. Por si alguien duda puedo probar las invitaciones e insistencia.

    De nuevo con los jueces, no entiendo la decretada libertad si el juez que le suelta, sin ni siquiera fianza, no pertenece al Clan de Pascual Estevill y Piqué Vidal, que no descarto la posibilidad, puesto que la relación de Millet con los Pujol, y entorno, es pública y notoria, y además surge en alguna de mis lecturas, ver imágenes en http://www.lagrancorrupcion.blogspot.com. O ese juez es tan blando de CONCIENCIA que decreta la libertad a todos los chorizos confesos y cogidos en flagrante delito, con lo que de inmediato le hubieran expedientado.

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