La Unión Europea ha fallado como tal. El espíritu mercantil ha destruido la unión. Las personas no cuentan, sólo los objetivos comerciales de los más importantes. Y éstos no creen en la unión política y la desestabilizan, sólo tratan de mantener sus privilegios y su dominio. Hoy Europa va a la deriva, y es un fracaso que nadie sabe a qué puerto nos llevará.
Kabila en “Quo vadis, Europa?”
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